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La situación inmobiliaria actual en España se encuentra en sus peores momentos desde hace décadas.
Como norma general podemos considerar que las últimas promociones de viviendas de obra nueva fueron construidas hace 4 años o más, de las cuales muchas de ellas ni tan siquiera han encontrado propietario.

Las viviendas son un bien inmueble, el cual perece durante el paso de los años. Para que conserve su buen funcionamiento y seguridad hay que irlas actualizando, es decir, sus propietarios o usuarios deben introducir reformas en la vivienda con el fin de conservar el buen uso y funcionamiento de las misma. 

Según la normativa ECO/805/2003 por el que se rigen las normas de valoración de bienes inmuebles, establece ciertos criterios que los tasadores de viviendas deben de aplicar a la hora de tasar una de estas.

La norma mencionada anteriormente, establece los siguiente índices en cuanto a depreciación de una vivienda sobre su valor:

-De 0 a 5 años la vivienda se deprecia un 10 %
-De 6 a 50 años la vivienda se deprecia un 10% + 1 % por cada año superior a 5
-De 50 a 75 años la vivienda se deprecia un 55% + 0,5% por cada año superior a 50
-Cuando la vivienda tiene más de 75 años la depreciación es 67,5 %

Respondiendo al título de este artículo: ¿Debo reforma mi casa?, la respuesta es si, cuando ésta sea necesaria.

Según esta norma, cada material y elemento de nuestra casa tiene una vida útil definida:

-Pintura: duración máxima 10 años (1,5% del coste total de la obra)

-Muebles de cocina, electricidad, calefacción y fontanería: duración máxima 25 años (16 % del coste total de la obra.

-Carpintería, cerrajería, solados, alicatados y aparatos sanitarios: duración máxima 50 años (20% del coste total de la obra). 

-Resto: 62,5% (duración máxima 100 años).

 Por lo tanto, podemos observar que lo aconsejable desde el punto de vista del valor de la vivienda es realizar las reformas en los plazos mencionados anteriormente.
Hay que destacar que la vida útil expresada es considerada para unos materiales de calidad media, quiere esto decir que dependiendo de los materiales empleados en nuestra casa la reforma deberá realizarse antes sí los materiales son de peor calidad o después si los materiales son de alta calidad.

Respondiendo a la segunda pregunta del título del artículo: ¿porqué?

Si estás pensando en vender tu vivienda y ésta supera los valores previamente establecidos de vida útil de los materiales o elementos lo más aconsejable es reformar tu vivienda ya que cada vez que cumplas los parámetros anteriormente establecidos tu vivienda está ganando valor de mercado.

Con el fin de entender más lo indicado anteriormente vamos a suponer el siguiente supuesto:

Tenemos una vivienda donde vamos a realizar una reforma de cocina (6m2) y baño (3m2).
La reforma implicará renovar las estancias incluyendo elementos de baño, muebles y electrodomésticos.

Precio de inversión 12.000 €

Con una inversión de 12000 € en reformar nuestra vivienda podemos llegar a aumentar, a simple modo indicativo el valor de mercado en unos 12.000 € más.

Como resultado obtenemos los siguientes números:

Valor inicial de nuestra vivienda = 150.000€
Inversión de la reforma = 12.000€
Valor después de la reforma = 174.000€

*Cabe destacar que cada reforma es diferente y el precio de tasación en cada caso variará. Simplemente es un ejercicio que puede servir de modo práctico a la hora de calcular el nuevo precio de nuestra vivienda después de las reformas.

Siguiendo con los valores de tasación tenemos que tener en cuenta los siguientes datos.
A ojos de un tasador existen básicamente cinco tipos de reformas, las cuales se adaptan a las necesidades de una vivienda:

Tipos de Reformas:

1) Reforma parcial:  supone la reforma de 1 estancia de la vivienda. Supone el 10% del (coste de construcción de la vivienda  x 1,22 de los gastos generales).
2) Reforma semibásica: supone la reforma de 2 estancias de la vivienda. Supone el 25% del (coste de construcción de la vivienda  x 1,22 de los gastos generales).
3) Reforma básica: supone la reforma de elementos básicos de la vivienda como baños, aseos, carpintería exterior, interior y revestimientos. Supone el 50% del (coste de construcción de la vivienda  x 1,22 de los gastos generales).
4) Reforma completa: la reforma completa es la reforma integral de la vivienda, es decir reformar de forma pormenorizada todos los elementos de la casa. Supone el 75% del (coste de construcción de la vivienda  x 1,22 de los gastos generales).
5) Rehabilitación: es la reforma integral interior de la vivienda más la reforma de las zonas comunes incluido refuerzo estructuras. Supone el 100% del (coste de construcción de la vivienda  x 1,22 de los gastos generales).


Espero haber aclarado un poco más las dudas que puedan surgir ante la pregunta ¿Debo reforma mi casa? ¿porque?.

1 comentarios:

Info sobre reformas en Salamanca dijo...

Muy buena guía compañeros, ayudará seguramente a más de uno y de dos en su duda sobre si reformar o no.

Compartimos!

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